miércoles, 19 de noviembre de 2014

La Entrevista




Después de preparar un excelente currículo, si todos los elementos están en orden, y toda la información requerida para la oferta se encuentra en su lugar, usted podrá esperar ser invitado a una entrevista.

Existen dos tipo de entrevistas, virtuales y presenciales.  Las virtuales se realizan vía telefónica, y mayoritariamente, usted se encontrará cara a cada con dos entrevistadores.

Existen tres elementos relevantes en esta última modalidad:

1.  Seguridad en su conocimiento.  No invente las cosas, no las exagere.  Simplemente relate sobre su realidad, sus experiencias y conocimientos de la manera más natural, entusiasta y realista.  Recuerde que cualquier diferencia entre lo que dice y lo que tiene su currículo será detectada de inmediato por el especialista de recursos humanos.

2.  Su impresión.  Mantenga una postura apropiada, muévase de cuando en cuando, muestre interés, gesticule apropiadamente con las manos, y asegure una presentación impecable:  manos, uñas, cabello, rostro.  Por último, vístase para el puesto que quiere, no para el que tiene.

3.  Sonría.  La entrevista no es un proceso inquisitorio.  Con los años, se aprende a que esta interacción es otra reunión laboral más, con la variante de poder conocer a personas nuevas, en ocasiones de otras partes del mundo.  Relájese, muestre interés en el trabajo para el cual aplica y conteste con entusiasmo.

Ningún consejo asegura un trabajo.  El llegar a la entrevista es difícil, entonces, asegúrese de aprovechar el tiempo hablando con soltura, y más importante, disfrutarlo.  Hágalo una parte de su desarrollo personal.  Siempre piense que la contratación no está sus manos, pero sí la impresión que usted puede causar en el entrevistador.



Gracias por mis manos que trabajan.

Francisco Berrocal.